
Lo que más extraño de ti
es tu espalda,
es tu espalda,
mitad de tu cuerpo,
sostén de mi peso
escudo de mi miedo.
Tu espalda erizada
al deslizar mis dedos,
era como lumbre
fuego en el silencio.
Lo que más extraño de ti
son tus labios hambrientos,
son tus ojos, tu cabello
tus pies, tu vientre de cielo,
y el olor que hay en tu seno.
Extraño todo tu cuerpo
Tus uñas, tus dientes, tus orejas
tus ejercicios y tus dietas,
tu respirar a fuerza,
cada palmo de tu piel
cada músculo, tendón y hueso.
Extraño tu deseo insaciable
tu amor y tu peso
y las noches que morí
abrazado a tu deseo .
Más que todo tu cuerpo,
aun más que Dios
Extraño tu amor.
sostén de mi peso
escudo de mi miedo.
Tu espalda erizada
al deslizar mis dedos,
era como lumbre
fuego en el silencio.
Lo que más extraño de ti
son tus labios hambrientos,
son tus ojos, tu cabello
tus pies, tu vientre de cielo,
y el olor que hay en tu seno.
Extraño todo tu cuerpo
Tus uñas, tus dientes, tus orejas
tus ejercicios y tus dietas,
tu respirar a fuerza,
cada palmo de tu piel
cada músculo, tendón y hueso.
Extraño tu deseo insaciable
tu amor y tu peso
y las noches que morí
abrazado a tu deseo .
Más que todo tu cuerpo,
aun más que Dios
Extraño tu amor.
Rodolfo Naró
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada